
Para elegir los lentes perfectos para vos, primero necesitas identificar tu tipo de rostro. Solo tenés que medir cuatro puntos clave de tu cara:
Altura del rostro: Desde el centro de la frente hasta el mentón.
Ancho de la frente: De un extremo al otro.
Pómulos: De mejilla a mejilla justo debajo de los ojos.
Mandíbula: Medí desde un oído hasta el centro del mentón y multiplica por dos.
1. Ovalado
La altura de tu rostro supera el ancho de los pómulos, la frente es más ancha que la mandíbula y esta última tiene curvas suaves.
💡Sugerencia: Monturas rectangulares que armonicen con tu mandíbula redondeada.
2. Rectangular
Similar al ovalado, pero con una mandíbula marcada. Los pómulos y la mandíbula tienen casi la misma medida.
💡Sugerencia: Monturas finas o translúcidas, con bordes suaves u ovalados, para suavizar la longitud del rostro.
3. Redondo
Pómulos y altura de rostro son casi iguales y mayores que la frente y mandíbula, que son suaves y redondeadas.
💡Sugerencia: Lentes cuadrados o rectangulares que se ajusten a la amplitud de los pómulos.
4. Cuadrado
Todas las medidas son parecidas y la mandíbula es fuerte y angular.
💡Sugerencia: Monturas redondeadas que suavicen los ángulos definidos.
5. Hexagonal
Parecido al rostro rectangular, pero con mentón definido y mandíbula más estrecha que los pómulos.
💡Sugerencia: Lentes más anchos y envolventes para equilibrar los pómulos.
6. Corazón
Frente más ancha que los pómulos y mandíbula con mentón marcado.
💡Sugerencia: Evita monturas pesadas arriba. Prefiere diseños ligeros y redondeados para equilibrar la parte inferior.